La disfunción de la articulación temporomandibular (ATM) sigue siendo todavía una gran desconocida. Esta articulación está formada por el cóndilo de la mandíbula y el cóndilo del hueso temporal del cráneo, es la única articulación móvil de los huesos de la cabeza y actúa como una especie de bisagra que conecta la mandíbula con el cráneo.

Debido a los complejos movimientos que realiza esta articulación, en algunos casos puede presentar disfunciones que deriven en procesos dolorosos que puede afectar también a los músculos que controlan la función de la mandíbula.

 Hay ciertos síntomas que se pueden relacionar con la disfunción de la ATM, los más frecuentas son: dolor en la mandíbula, cara o cuello, una mala oclusión (los dientes ya no encajan bien), mareos, bloqueo, rigidez y dolor en los músculos de la mandíbula, bruxismo (apretar los dientes durante el día o la noche), dolor de cabeza o incluso dificultad para masticar.

La fisioterapia, ayuda a corregir esta disfunción a base de tratamientos conservadores que alivien este malestar con terapia manual de relajación y estiramientos de la musculatura mandibular, movilizaciones activas y pasivas o cualquier otra técnica miofascial que consideremos apropiada para cada caso en particular.